viernes, 9 de julio de 2010

Un ceviche en el Cuartel o de cómo el #PulpoPaul despierta nuestro intelecto prehistórico

Viernes, 7:23 p.m. Bar el Cuartel de la Boca del Monte.

Un grupo de publicistas conversan sobre las cosas importantes que son prescindibles de la vida; a la vez, indagan en las profundas recondidades del comportamiento humano. Cachorro aprovecha un descuido de la mesa y tuitea: @Cuartel, con beto, santi, el nica, campitos y sandí.

Santi. ­-¡Mesero!

Mesero. ­-¿En qué puedo servirle?

Santi. ­-Un ceviche…

Mesero. ­-¿De corvina o de pulpo?

Cachorro. ­-Del #PulpoPaul, por fa.

Sandí. ­-Sí, sí, sí….vieron la predicción de hoy… lo que más impresionó fueron los clicks de las cámaras fotográficas. Miren.

Mientras Sandí saca su iPhone y se conecta al Youtube, los demás se entusiasman.

Beto. ­-Había más periodistas en la transmisión en vivo del #PulpoPaul, que en las conferencias de prensa de los equipos en Suráfrica.

Sandí. ­Listo, vean…



Esperamos que transcurran los pocos segundos del video. Las dos cajas con las banderas de Holanda y España descienden en el acuario y cuando se posan en el suelo, el #PulpoPaul se abalanza sobre ellas. Curiosamente en el sistema de sonido del Cuartel suena Surf Rider de Pulp Fiction.

Sandi. ­ -Escuchen los clicks…

Cientos de cámaras digitales comienzan a disparar los flashes para registrar en memorias digitales, el momento preciso en que el pulpo pitoniso se posa sobre la caja de la bandera de España y lentamente comienza a introducir sus tentáculos en busca de una jugosa almeja hasta zambullirse dentro del receptáculo.

Campitos. ­-¡Increible! En Europa el augurio se transmitió en vivo en casi todos los países.

Cachorro. ­-Lo que más me impresiona es que 20.000 años más tarde, los seres humanos después de la bomba atómica, de las computadoras, de internet, de los viajes espaciales y los motores de plasma para ir a Marte, seguimos pintando en las cavernas como lo hacían los hechiceros en Altamira.

Beto. ­-Claro, todavía vivimos de la magia y de los oráculos de Delfos o de Oberhausen.

Cachorro. ­-Aun existen pueblos primitivos que utilizan herramientas de piedra y que graban representaciones de animales sobre las rocas con fines mágicos… celebran disfrazándose de animales en danzas solemnes.

Sandi. -­¡Y nos damos el tupé de llamarlos pueblos primitivos! En medio del Siglo XXI todavía habitamos en horóscopos y en el tarot.

Nica. ­-En la literatura fantástica, pienso que hasta en la publicidad y se confirma en la vida real, existen tres maneras de hacer creíble cualquier historia. Como lo hizo H.G. Wells en el hombre invisible, utilizar conceptos seudocientíficos. Griffin es un científico que piensa: "si cambio el índice refractivo de una persona para coincidir exactamente con el del aire y su cuerpo no absorbe ni refleja la luz, entonces será invisible"; o aprovechar las enseñanzas de las Mil y una noches: el genio de una lámpara que te invisiviliza o aún mejor, un maravilloso anillo; o acudir a lo sobrenatural por medio de esas fuerzas todopoderosas que gobiernan la física de Einstein.

Beto. -­Claro, es más fácil creer en un anillo y en el #PulpoPaul que en las predicciones de las supercomputadoras de Wall Street calculando, con sistemas estocásticos o fractales, los precios futuros del petróleo o el próximo campeón mundial.

Sandi. ­-No se vaya a dudar de la inteligencia de los pulpos, de sus ocho tentáculos y sus 50 lóbulos cerebrales.

Nica. ­-En el libro La Galaxia mente, la reconocida neurocirujana Rita Levi-Montalcini dedica un capítulo entero a inteligencia del cefalópodo. Se han encontrado indicios de la existencia de procesos cognitivos en el molusco. Tiene la habilidad del aprendizaje por observación, propia de organismos superiores, como los mamíferos; más aun, como los primates.

Cachorro. ­-¡Déjense de varas científicas o filosóficas! Yo le creo al #PulpoPaul y punto. ¡Qué viva España!

Sandi. ­-Yo no creo, ni dejo de creer.

Nica. ­ -Yo creo en Alka-Seltzer.

Campitos. ­- Y yo en que finalmente la Copa la va a entregar Mandela a los Holandeses. Sería un ejemplo para todo el planeta, símbolo de una posible reconciliación de la humanidad por medio del fútbol.

***

Y llegó a la mesa el ceviche de corvina.

Fue más o menos así. Una conversación desechable e imprescindible.

No llegamos a ninguna conclusión, pero lo cierto es que los seres humanos queremos creer en algo. Más fácil si consultamos el oráculo de un pulpo inteligente y con la pasión de un balón rodando sobre el cesped.

(Algunas de las ideas de la conversación pueden encontrarse en La galaxia mente de Rita, Levi-Montalcine; Historia del Arte contada por E.H.Gombrich, en Conversaciones Borges y Sábato de Berone y, lógicamente, en Wikipedia.)

3 comentarios:

  1. Falto acá el tema del efecto Pigmalion y como los seres humanos nos predisponemos positiva o negativamente ante algún enunciado sea este verdadero o no...
    Le habrá pasado esto a los Alemanes (o a los Españoles, por qué no, en positivo) y en vez de predicción lo que generó el pulpo fue una predisposición ante los hechos venideros?

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  2. Fantástico post José. Definitivamente la humanidad tiene un gusto por lo mágico religioso. Es, por lo menos, más divertido. Me hizo pensar en un ensayo de Oscar Wilde - The Decay of Lying - en el que se leen cosas como esta:

    "if something cannot be done to check, or at least to modify, our monstrous worship of facts, Art will become sterile, and beauty will pass away from the land"

    En el fondo hay algo de eso, ¿no crees? una necesidad de desafiar lo real, para darle un poco de "belleza" al asunto.

    Abrazo

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  3. Nane y Ramiro. Gracias por sus comentarios. Dos importantes elementos que quedaron fuera de la conversación y que como toda ella, son desechables e imprescindibles. Me gustan como se conjugan en el contexto del escrito porque son como una "voz en off" de esa plática que tuvimos con la luz de unos Jacks Daniels, Johnies y Cervezas. La verdad los siento sentado en la mesa. ¿Qué están tomando?

    Un abrazo,

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