lunes, 16 de mayo de 2011

Agradecimiento Medalla de la Comunicación José María Castro Madriz











¡Buenas noches queridos amigos!

El día que Raúl Silesky me invitó a almorzar para comunicarme sobre este reconocimiento, la verdad es que yo estaba pensando que requería de mi, apoyo para cuestiones del Colegio, porque nunca se me hubiera ocurrido que pudiera merecerlo, ni sabía de su existencia.

Después, un amigo me dijo: “No, no, no le creas a Raúl. Es pura paja. Estos reconocimientos se dan a rocos”. ¨Por lo que pensé para mis adentros: ¿Será que estoy en la categoría y no me he dado cuenta? Y él me advirtió tajántemente: “Quedás avisado”.

¡Gracias por informarme!

***

Quiero empezar recordando que el Dr. José María Castro Madriz, benemérito de la patria, previamente a ser reconocido como el Fundador de La República y promotor de la libertad de expresión, decidió salir del país y cruzar el Río Peñas Blancas, para estudiar Filosofía y Leyes en la Universidad de León; casi 200 años más tarde, mi familia – por insistencia de mi mamá, cruzó ese mismo río en dirección inversa y yo terminé siendo un estudiante regular en la Universidad de Costa Rica. Al hacer esta analogía quisiera expresar que es un gran honor el recibir la Medalla de la Comunicación que lleva el nombre de tan ilustre prócer, reconocer la generosidad de Costa Rica, país que da cobijo a muchos y le extiende la mano al que trabaja con honestidad, una sociedad que aun siendo imperfecta - porque así son las democracias- progresa.

En la UCR por querer estudiar dirección de cine, terminé en publicidad. Ese paso por la U ha sido determinante; me sacó de la ignorancia, me ofreció herramientas y conocimientos suficientes para avanzar en la vida y, por ello, tengo un fuerte compromiso y agradecimiento con la UCR, de ahí que me integré a la academia desde 1988 como profesor de Planeación y de Estrategia de medios e Industria en la Escuela de Comunicación Colectiva.

En la U aprendí las cinco W, las cinco P, las siete C, casi todo el abecedario y un poco más que eso, hasta de lo que no esperé ni me gustaba. Quise publicista y terminé siendo investigador de la comunicación: “Sin querer queriendo”, por necesidad. Sobre la marcha aprendí a hacer el agua tibia. La curiosidad invita a indagar sobre la realidad mediante la investigación o de la experimentación, con el propósito de incidir sobre ella misma a través de la práctica.

Por ello, a lo largo de 25 años de ejercicio profesional he realizado investigación cuantitativa sobre la publicidad y las noticias divulgadas por los medios de comunicación acá y en Centroamérica. He tratado de reflejar la dinámica de las industrias y de los competidores al medir la oferta publicitaria y noticiosa del modo más preciso posible, gracias al desarrollo de sistemas de información y planeación. Lo anterior para procurar potenciar el proceso estratégico comunicativo que describiré en infinitivos: observar, investigar, analizar, comprender, concluir, extrapolar, hacer, evaluar y va de nuevo.

Mlodinow y Hawking afirman que vemos la realidad como si fuéramos un pez dorado dentro
de una bola de cristal. El pez ve un mundo diferente del nuestro, por causa de la distorsión de la curvatura. Los profesionales estamos en igual situación, sabemos que existen desviaciones provenientes de las teorías, de los conocimientos, de los instrumentos de medición y de nuestros sentidos, pero creemos ver una realidad objetiva independiente del observador. Los que conocen las ideas de Leary, saben que la realidad depende de la mente de quien la percibe. En la mente caben infinitas cosas, pero no podemos concebir el mundo sin un modelo, si en algo creo haber aportado es en que los profesionales y las empresas dispongan de información confiable, precisa y completa para entender nuestros mercados.

Las dificultades del empresarialismo y las satisfacciones profesionales las he vivido desde MediaGurú, que son otra faceta de la profesión, por ello, no he reparado en contribuir con la investigación para el beneficio colectivo de la industria. Así como en apoyar a los estudiantes de cualquier universidad privada o pública o nobeles empresarios, porque entiendo que a toda idea que lo merezca debe dársele vida. Si alguien tiene una, no espere hasta que otro le saque provecho. ¡Lléguele! Las oportunidades no vienen dos veces. Eso sí: ponga empeño, entusiasmo y creatividad.

La actividad comercial me condujo, necesariamente, a vender información, tarea que no es fácil, pero hubo personas que me escucharon y que fueron generosas, aportándome su confianza y recursos económicos para materializarlas; además de ofrecerme sus experiencias, necesidades, soluciones y retos. Gracias a todos los colegas de publicidad, del periodismo, de la investigación y de las relaciones públicas que han confiado en mi trabajo. Gracias a mis socios, gracais a Claudia, a Carlos, Carmen y Edgar y a todos los colaboradores que jalaron y jalan la carreta parejito. ¡Imposible sin su contribución constante!

Saben algo, el ejercicio profesional no se realiza en la soledad de una colina o en el aislamiento de una torre de marfil. En este sentido atesoro las experiencias que me enseñan, desde las conversaciones con los estudiantes de la U, hasta en la interacción de las redes sociales con followers y hasta con desconocidos.

Soy amigo de los errores y de las preguntas que no puedo responder. Me inquieta la incertidumbre. Tengo claro que la mayor parte de las ideas no son mías, son de otros: del día a día con los colaboradores y la interacción con los clientes, están escritas en las páginas de algún libro, en un search en la web. Si recibo este reconocimiento es gracias y en nombre de los que me han enseñado y han sido pacientes esperando soluciones: un gráfico, un informe, un consejo o una respuesta a sus inquietudes.

Ahora más que nunca tenemos muchas preguntas o cuestionamientos sobre el convulso entorno comunicativo. Se ciernen muchas incertidumbres sobre el papel de los medios, sobre el rol de los profesionales de la comunicación: periodistas, publicistas, en un entorno de cambios del modelo habitual de interacciones, de entretenimiento, de información, de la estética, del pensamiento colectivo. Ahora más que nunca o como siempre, no tenemos las respuestas.

En la actualidad, más que en una revolución de los medios, vivimos la extinción del Cámbrico, que propiciará la desaparición de muchas especies, pero otras mutarán en su reemplazo; o sea, hablo de Evolución que, como lo afirma el antropólogo Stephen Jay Gould, promueve mayor diversidad en el árbol de la vida, pero también más complejidad y nuevas oportunidades; entonces, debemos tener los ojos bien abiertos, para encontrar esos espacios profesionales o empresariales y saber cómo “monetizarlos” en nuestro provecho. ¡Imaginen¡ hace tan solo dos años, nadie hablaba de Community Manager. Hoy conozco decenas de ellos.

Pero la velocidad del cambio en el entorno tecnológico y de ideas: ¡provoca vértigo!
nos hace dudar si lo que aprendimos es aplicable o lo desechamos. Creo que esos conocimientos están más vigentes que nunca. Pero hubieron haberse estudiado: “una imagen vale más que mil palabras”, “un solo mensaje relevante para un público meta específico”. Hablo de los aspectos esenciales de la comunicación, de los que cuentan. En nuestras academias y en la calle se desprecia lo teórico, ¡Qué alguien me explique! ¿Cómo es que ahora se quiere hacer sin conocer? Esta contradicción debe ser corregida por la academia en los planes de estudios, tampoco se puede al contrario.

Así, la coyuntura nos impulsa a ponernos al día, pero es imposible poder captar la totalidad del conocimiento colectivo que se produce, que se estima en un millón de investigaciones académicos anuales. Si tan solo 1% fueran de comunicación, habló de 10.000; o sea, ¡debería leer 27 por día! Si un comunicador no tiene una comezón por aprender o actualizarse, podría estar muerto profesionalmente en poco tiempo o ver sensiblemente reducido su espacio de oportunidades.

También he llegado al convencimiento de que el mundo virtual replica al real. No conocemos otro y por ello lo estamos reproduciendo. Entonces lo estudiado también cuenta en este entorno caótico, en el que –al igual que siempre– se multiplica la comunicación, pero también la incomunicación. Se reproducen las desigualdades, alguien se apropia de la voz de un colectivo o quiere mantener su estatus y ante la falacia de que internet es democrática (ya que no hay delegación de mi voluntad en otro), florecen los idealismos y eso está bien, pues resurge la posibilidad de poder construir un mundo mejor, una aspiración ética que es destacable. Pero creo internet o las redes sociales tienen un enorme potencial para humanizarnos.

Yo quiero comprender esta nueva dinámica de la comunicación y por esta causa la investigo desde hace algunos pocos años, solo que ahora puedo compartir esas ideas más fácilmente a través de mi blog y las redes. Entonces, voy a retomar algo de lo dicho: como lo que sé es investigar, me copio a mí mismo, pero en otro espacio, y comparto para encontrar las respuestas colectivamente a esas inquietudes.

Llegado a este punto, quiero decir que la colaboración y los colegios profesionales juegan un papel relevante. Es necesario comprender que en el engranaje de la industria hay muchos componentes: agencias, academia, colegios y asociaciones profesionales, anunciantes, medios, y como partes de una superestructura económica deberían operar con un propósito colectivo y no con intenciones “egoístas” que en vez de construir, propician la destrucción. Debemos mudar nuestros pensamientos y acciones a espacios más colaborativos, más solidarios para el beneficio de todos.

Aprovecho para agradecer a la Junta Directiva del Colegio de Periodistas por considerar mi nombre y con ello señalarme nuevas metas, invitarme a reflexionar –en un importante momento de cambio y transición en mi vida, que con toda seguridad me dará el impulso para dar el salto–. Es un enorme estímulo para seguir en búsqueda de la excelencia.

También quisiera aprovechar para invitar a todos los publicistas y comunicadores del país a integrarse al Colegio; pues, no me cabe ni la más pequeña duda, que acá podremos, con los otros colegas de la comunicación, solventar nuestras inquietudes profesionales y alimentar colectivamente la palabra compromiso y colaboración. Un compromiso profesional con nosotros mismos, con nuestra sociedad y la humanidad en general, por medio del ejercicio ético, del intercambio de experiencias y de la capacitación constante.

Sinceramente agradezco el respaldo de los amigos y el espaldarazo de los detractores. Gracias a mi familia por sus sacrificios, mas bien debería pedirles disculpas, a Diego, Dani y Ana, yo soy vasto en desvelos, anhelos, pesadillas, obsesiones y quimeras.

No podría terminar sin mencionar a quienes, por herencia de sus padres, me inculcaron amor a la educación para lograr bienestar; que el trabajo requiere sacrificio y nos recompensa con dignidad; que las artes y la literatura enriquecen el alma y, ante todo, que las dificultades, la necesidad y la añoranza son motores y no barreras en la vida ¡Gracias José Francisco y Fanny, mis papás!

¡Gracias por enseñarme a cruzar ríos!

¡Buenas noches!

6 comentarios:

  1. Muchas felicidades, este agradecimiento también es una forma de inspirar los que apenas esperamos empezar en la industria publicitaria, nos hace creer que aun que es difícil si se puede. Gracias

    ResponderEliminar
  2. Felicitaciones José Fco!

    ResponderEliminar
  3. Interesante su comentario, -en virtud del merecido reconocimiento de COLPER- de una area que tiene que evolucionar mientras exista colectividad y que la satisfaccion de las necesidades de comunicación genera otras necesidades o mutaciones de las anteriores...creo que se necessitan laboratorios de comunicación publicitaria, para someter esta al metodo científico y duda metódica...nunca he entendido las comunicaciones globales, ya que se pierde la identidad unica y el habla.
    Le agradezco que al igual que el ilustre Castro Madriz, que cruzo el rio y se ubicó en Leon, para regresar a Costa Rica con gran suceso, igual en su caso, cruzo el río, y ha sido persona relevante y de estudio en las areas de la comunicación...egoístamente digo: Espero lo tengamos siempre entre nosotros, es que uno quiere lo mejor para su país...Mi admiración y respeto, Fran..!

    ResponderEliminar
  4. Muchas felicidades Jose, muy merecido por el trabajo y empeño de tantos años. Desde acá te mando un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Me alegra poder llamarlo "profe" y haber tenido la oportunidad de ser alumna de un excelente profesional como usted!

    Y que alegría este reconocimiento tan bien merecido.

    Inspirador! Felicidades :)


    PD. creo que talvez ahora me decida a colegiarme... ya veremos!

    ResponderEliminar
  6. Pura Vida Jose.
    ...y muchos exitos mas.

    ResponderEliminar